Ortesis de silicona – Información y recomendaciones

La silicona es un polímero perteneciente al grupo de los elastómeros que por sus características de elasticidad, resistencia y biocompatibilidad es utilizada en muchos tratamientos podológicos.

Las ortesis de silicona es un elemento terapéutico que se coloca en el antepié, por ejemplo entre los dedos o debajo de ellos para cambiar la posición de estos o protegerlos.

En muchas ocasiones una deformidad en los dedos o una lesión que se repite constantemente puede evitarse con el uso de una ortesis de silicona que modifique la forma del antepié o proteja una determinada zona.

Es importante destacar que una silicona confeccionada por un podólogo es adaptada a cada paciente para su morfología concreta, las siliconas estándar muchas veces molestan o no dan ningún resultado.

Cuando la deformidad del antepié es debido a la biomecánica una plantilla es más efectiva y más recomendable. Pero a la hora de proteger una zona, separar los dedos o frenar el avance de una deformidad en ellos, la silicona es resolutiva y cómoda.

Las ortesis de silicona son hidrófobas, lo que implica que el agua no deteriora la ortesis, también es antiadherente y elástica lo que las hace confortables a la hora de llevarlas.

Son hipoalergenicas y biocompatibles por lo que no producen reacciones alérgicas ni daños en los tejidos.

ORTESIS SILICONA

Recomendaciones de utilización de la ortesis de silicona:

  • La utilización de la ortesis de silicona es de uso diurno, dentro del calzado y sujeta mediante el calcetín o media.
  • La ortesis es única e intransferible, solo debe usarse en el pie para el que fue confeccionada.
  • La prótesis de silicona debe lavarse tras su uso con jabón y agua templada. Secarla bien a temperatura ambiente y dejarla en una bolsa con talco.
  • Es recomendable el uso de un zapato adecuado que albergue la ortesis de silicona correctamente sin causar molestias. Como calzado recomendamos horma ancha que contenga el pie pero sin comprimirlo, con una zona en el antepié lo suficientemente flexible para permitir movilidad.
  • La ortesis se entrega en una bolsa de plástico con talco, y se empezará a usar al día siguiente.
  • No debe exponerse al sol ni a temperaturas altas porque esto favorece su deterioro
  • La utilización debe ser permanente, le recomendamos su uso continuo y diurno, el abandono de su uso o no utilizarla lo suficiente compromete los efectos terapéuticos
  • La ortesis debe usarse con medias o calcetines. Si la ortesis se moviera mucho dentro del pie o molesta se debe abandonar su uso y es recomendable acudir al podólogo ya que es posible que exista una mala alineación de la ortesis o un mal uso del calzado.
  • La ortesis puede estar sometida a cambios en su diseño según el progreso terapéutico, por lo que es importante acudir a la revisión
  • La ortesis no debe utilizarse bajo ningún concepto sobre las heridas ya que pueden ser dolorosas, agravarlas, provocar irritaciones y alergias
  • En caso de sudoración excesiva es aconsejable el suspender el uso ya que puede provocar cambios en la forma de andar y daños por irritaciones.
  • Es hipoalérgica aunque en ocasiones cabe la posibilidad de la existencia de alguna reacción alérgica en caso de aparecer zonas rojas en el pie, picor o irritación es aconsejable retirar de la ortesis y acudir al podólogo
  • La ortesis tiene una duración aproximada de 6 meses a un año, siempre que se cumplan las recomendaciones indicadas de uso

Verruga plantar (papiloma) – Prevención y tratamiento

Las verrugas plantares (conocidas como papilomas debido al virus que las causa) son lesiones en la piel que forman una pequeña cavidad con círculos oscuros, estos círculos son las papilas de la piel afectadas por el virus.

Esta cavidad normalmente esta cubierta por una capa de piel endurecida, por lo que podemos confundirla con un callo. Se diferencia de la verruga vulgar en que esta crece hacia dentro y no es únicamente superficial.

Es benigna y eventualmente desaparece con el tiempo pero debe ser tratada ya que es contagiosa y muchas veces dolorosa, sobre todo cuando está en zonas de presión.

El contagio es a través del contacto directo del virus del papiloma con la piel que no está intacta (pequeñas lesiones o roces) o esta humedecida de manera que los poros están abiertos y puede provocar la infección. Lo más habitual es infectarse debido a caminar con los pies descalzos por suelos donde hay transito de gente como son vestuarios, duchas, gimnasios, piscinas, tatamis…

Cuando existe papiloma también es habitual el autocontagio de un pie a otro o en el mismo pie.

Lo mejor que podemos hacer para no contagiarnos es evitar el contacto con el virus:

  • No andar descalzo por lugares públicos, sobre todo si no tenemos la piel intacta. Es recomendable el uso de chancletas incluso para andar por el borde de las piscinas.
  • No compartir calcetines, calzado o toalla con nadie.

Si padecemos de verruga plantar es importante tener en consideración a los demás (usar siempre chanclas, cuidar que nadie use nuestros calcetines, calzado, toalla…), si hemos usado algún tipo de cuchilla o utensilio pensando que era un callo o dureza es importante que lo desechemos ya que es una fuente de contagio.

Existen varios tratamientos de la verruga plantar, el tratamiento podológico más habitual es quemarlo con ácido nítrico ya que deshace el papiloma y tan solo irrita la piel circundante la cual a los pocos días se recupera, existen otros tratamientos como la crioterapia o la escisión quirúrgica aunque estos son más agresivos.

Es habitual oír remedios caseros para el papiloma, estos remedios al igual que manipularla uno mismo pueden empeorar el estado de la verruga y son causa autocontagio y exposición del virus a otras personas.

Si padece de verruga plantar o lo sospecha lo más recomendable es que acuda al podólogo para tratarlo o descartar que lo padezca.

Papilomas

En CLÍNICA PEGADAS (Santiago de Compostela) valoramos cada caso específicamente para ofrecer el mejor tratamiento a nuestros pacientes.

 

 

Fascitis plantar – Prevención y tratamiento

La fascia plantar es un tejido que recubre la musculatura del pie en la zona plantar, del talón a los dedos, cuando esta se inflama estaremos ante una fascitis plantar.

El dolor característico de la fascitis plantar se reproduce por la mañana al dar los primeros pasos, al levantarse tras estar un tiempo sentado, después de hacer deporte y al subir escaleras.

La fascitis plantar se produce por diversos factores:

  • Morfología del pie con tendencia a fascitis plantar como es el pie cavo
  • Calzado inadecuado, sin sujeción en el arco o suela demasiado blanda
  • Pasar de usar calzado con tacón habitualmente a calzado plano (en verano las chanclas)
  • Acortamientos musculares de cadena posterior
  • Sobrepeso
  • Cambio de actividades y falta de costumbre. Habitualmente en deportistas que corren cuesta abajo o sobre superficies irregulares

Prevenirla es sencillo, manteniendo una correcta forma de pisar (algunas veces para ello necesitaremos el uso de plantillas) , haciendo estiramientos y con un calzado adecuado reducimos casi por completo las posibilidades de padecerla.

Tratamiento:

Hay que tener en cuenta la necesidad de un estudio podológico para ir al origen de la fascitis y que una vez tratada no vuelva a aparecer, hay ocasiones en las que la fascitis se cronifica y puede derivar en patologías más graves como es la fasciosis (degeneración de la fascia) o el espolón calcáneo.

  • Antiinflamatorios tanto orales como tópicos, es recomendable hacer un suave masaje en la dirección de la fascia a la hora de aplicar el antiinflamatorio tópico
  • Aplicar hielo varias veces al día durante 15 minutos para reducir la inflamación
  • Estiramientos suaves (se recomienda hacer rodar con la planta del pie una botella de agua congelada así conseguiremos el efecto antiinflamatorio del frío a la vez que estiramos suavemente la fascia)
  • vendaje para relajar la fascia 
  • Plantillas o taloneras que relajen la tensión

Paciencia, el tratamiento de la fascitis puede durar hasta seis meses.

Si tienes fascitis no dudes en acudir a una clínica podológica para tratarla, el podólogo averiguará el origen de la patología y te dará las pautas a seguir para que te recuperes en el menor tiempo posible.

fascitis