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Confección de plantillas ortopédicas a medida (ORTOPODOLOGÍA)

Las plantillas personalizadas son un producto ortopédico que sirve para corregir anomalías en la forma del pie o en la marcha, prevenir la aparición de las mismas o descargar ciertas partes del pie para otro fin (por ejemplo, en el caso de heridas úlceras o patologías musculares).

Hay que tener en cuenta que cada pie es diferente y que la plantilla debe adaptarse a las necesidades del paciente.

Para poder conocer estas necesidades necesitamos realizar un estudio anatómico y biomecánico.

¿Cuándo utilizar plantillas ortopédicas?

Es importante saber que el pie se va deformando a lo largo de toda nuestra vida de adulto.

No todos necesitamos usar plantillas, ya que, aunque no exista el pie perfecto con la pisada perfecta los parámetros de normalidad oscilan un poco y pequeñas desviaciones que no provoquen dolor no tienen por qué perjudicarnos a lo largo de la vida.

Aun así, desde Clínica Pegadas recomendmos que todos nos hagamos un estudio biomecánico para cerciorarnos de si tenemos una biomecánica correcta.

Si hay dolor, cansancio, o desgaste irregular del calzado es muy recomendable usarlas ya que estos problemas se mitigan o desaparecen por completo.

Las plantillas tienen mayor o menor eficacia según la edad, y pueden resultar útiles en algunas circunstancias como el deporte.

Plantillas ortopédicas para niños

Cuando somos niños estamos en formación y aún no se ha completado el endurecimiento de nuestros huesos, todavía flexibles, esto hace que el tratamiento con plantillas, si se empieza a tiempo, corrija la forma del pie.

Aunque no todos los niños responden igual al tratamiento podemos decir que todos mejoran sus patologías con plantillas y siguiendo las indicaciones del profesional sanitario, en este caso el podólogo.

Un niño con las plantillas puestas fuerza el pie a estar en la posición correcta haciendo que sus estructuras se desarrollen bien y que en muchos casos no necesite plantillas una vez se forme.

Plantillas ortopédicas para Adultos

En cambio un pie de adulto tiende a ser más rígido y los huesos están osificados por lo que mientras usamos la plantilla el pie se encuentra en una posición adecuada que pierde una vez la retiramos (gracias a la memoria muscular y el fortalecimiento de la musculatura podemos hacer que el pie se mantenga en una posición correcta tras el uso de la plantilla, pero si abandonamos su uso el mal posicionamiento volverá y con ello las molestias, el desgaste articular y demás complicaciones).

Un adulto con las plantillas puestas alinea las estructuras del cuerpo lo que evita el avance de la artrosis, aminora el desgaste articular, ayuda a tener una marcha y carrera más eficiente, disminuye los dolores en general y ayuda a que la musculatura esté más descansada.

Plantillas ortopédicas para deportistas

Un deportista garantiza que el sobreesfuerzo del miembro inferior (estructuras musculares de las piernas, cadera, rodilla, tobillos y pies) se minimice y el apoyo de las cargas se reparta mucho mejor deteriorando menos todas las estructuras corporales.

Tipos de plantillas ortopédicas según su fabricación

Podemos distinguir entre:

  • Plantillas prefabricadas, las cuales están hechas en serie y son estándar. Las plantillas prefabricadas están hechas en serie por máquinas lo que no garantiza una adaptación correcta ni un nivel de corrección adecuado, muchas veces aparecen pacientes por la clínica de podología con plantillas prefabricadas para una patología que están sobrecorrigiendo o que no hacen prácticamente nada. Muchas veces son de materiales muy blandos lo que hace que el comprador las pruebe y le parezcan muy cómodas pero que pronto dejen de hacer efecto ya que ceden y se deforman con el peso del paciente.
  • Plantillas por elementos, son las características de las ortopedias, a través de mediciones del pie determinan cual es la pieza que mejor se adapta a tu patología la cual pegan en una palmilla de tu talla. Es un método bastante fiable pero mi experiencia con ellas es que siempre les falta un poco de adaptación y los pacientes que tienen la corrección adecuada suelen tardar en acostumbrarse a llevarlas y alguna vez tienen niveles de corrección por debajo de las necesidades del paciente.
  • Plantillas a partir de molde, después de un estudio biomecánico y anatómico se toma un molde (negativo) con el pie en la posición correcta, de este molde se obtendrá un positivo del pie del paciente, esto permite al profesional de la podología realizar unas plantillas totalmente personalizadas, escogiendo los materiales que mejor se adaptan al paciente y con el grado de corrección exacto que necesita.

Es destacable que estas últimas son las más recomendables, las que más tiempo duran y normalmente son modificables si hiciese falta, cosa que las prefabricadas o por elementos no suelen serlo.

Normalmente el podólogo hace revisiones periódicas para asegurarse de que las plantillas están cumpliendo su misión.

Las plantillas prefabricadas no deberían usarse para patologías, solo para buscar algo de confort en caso de sobrecargas puntuales o fatiga.

Seguimiento de la corrección de la pisada

Las plantillas prescritas por un profesional sanitario, en este caso el podólogo, deben tener un seguimiento.

En el caso de los niños se suele hacer una revisión cada 3 o 6 meses para garantizar que hace la función deseada y que no hace falta otra plantilla (por el crecimiento) y que no se está desarrollando ninguna dismetría.

En los adultos suele hacerse una a los pocos meses de uso para ver si realmente hacen el efecto deseado y una vez la plantilla está como queremos (muchas veces vamos reforzando la plantilla para que el paciente se vaya adaptando paulatinamente, sobre todo cuando son patologías muy dolorosas, como los dolores postoperatorios).

Es habitual que en las revisiones se hagan pequeñas modificaciones o se cambie el forro (si se ha deteriorado y el resto de materiales están en buen estado).

Vida útil de las plantillas ortopédicas

Personalmente recomiendo hacer una plantilla cada año y desechar las que tienen 2 años, de manera que tenemos varios juegos de plantillas, las más nuevas para cuando mayores esfuerzos hay, por ejemplo, practicando deporte, y las siguientes más usadas para actividades menos intensas.

Se recomienda desechar las que tienen 2 años ya que los materiales van perdiendo propiedades y también las que, debido al uso, se vea que los materiales están deteriorados.

Tipos de plantillas ortopédicas según su función

Por último, distinguimos entre varios tipos de plantillas:

  • Plantillas correctoras, solo para los niños, que como están en formación, pueden corregir la forma del pie. Estas ortesis plantares corrigen o garantizan en cierta medida el correcto desenvolvimiento de la biomecánica y que la forma del pie, al terminar el desarrollo, mejore respecto a la que tendría sin haberlas usado
  • Plantillas terapéuticas, modifican la pisada para prevenir y tratar patologías o modificar la biomecánica. Por ejemplo, para prevenir artrosis o frenar su desarrollo, para una huella plana o para evitar el apoyo en una zona ulcerada del pie.
  • Plantillas acomodativas, estas ortesis plantares no modifican la forma del pie, sino que acomodan el pie para que no aparezcan lesiones, son las características para diabéticos, pies rígidos o sin movilidad y algunas patologías vasculares y neuropáticas.

No podemos olvidarnos de que un tratamiento no se trata solo del uso de plantillas, normalmente van acompañados de pautas que debe seguir el paciente y muy importantes para la correcta efectividad de las ortesis plantares.

Normalmente acompañamos este tratamiento con estiramientos y ejercicios de fortificación.

Confección de plantillas personalizadas a partir de molde de escayola

Las plantillas se elaboran prácticamente en su totalidad con materiales termoplásticos, es decir, que se moldean con calor y son de plástico.

Alguna vez se usan otros materiales como piel o espuma de látex, aunque en una minoría.

Estudio biomecánico del paciente

plantillas ortopedicas antes
Paciente con pisada pronadora (el tobillo se fuerza hacia dentro)

La elaboración se hace a partir de un molde tomado en consulta por un profesional, teniendo en cuenta el método y las características del paciente.

El molde se rellena de escayola para obtener el positivo, una replica del pie al que queremos adaptar la plantilla en la posición adecuada.

moldes para plantillas ortopedicas

Una vez obtenido el positivo podemos modificarlo si es preciso y tomar las medidas oportunas.

Escogemos los materiales cuidadosamente y los montamos según las necesidades de cada paciente. De esta manera obtenemos la plantilla sin adaptar.

modificaciones-plantillas-ortopedicas

Ayudándonos de un horno y vacum (máquina que genera vacío para “moldear” la plantilla presionando el positivo) o termovacum calentamos la plantilla para adaptarla al positivo del pie del paciente. Algunas veces añadimos elementos a la plantilla una vez adaptada.

horno y vacum plantillas ortopedicas

Una vez obtenida la plantilla pulimos las imperfecciones para darle un acabado profesional.

pulidora para plantillas ortopedicas

Una vez realizado este trabajo solo queda probarlas y realizar las mediciones oportunas con el paciente para garantizar que hagan la función deseada.

resultado-final-plantillas-ortopedicas

Esta metodología puede tener diferentes variables según el profesional que las realice.

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