Podología

Tipos de huella, pies planos y cavos

En lo que a tipos de pie se refiere, cada persona tiene una huella plantar distinta, esto determina su manera de caminar y la eficiencia de su marcha. Técnicamente hablamos de tipos de huella plantar.

Nuestro cuerpo aprovecha la energía y reparte las fuerzas mejor si tenemos una correcta manera de pisar y andar.

Cuando la morfología del pie es la correcta, formamos algo parecido a una semiesfera (entre los dos pies), una forma muy eficiente de repartir las cargas.

La huella (o pisada) es un factor importante para saber la morfología del pie.

Cuando la parte anterior, externa y talón contactan podemos ver que es una huella normal, cuando hay un contacto total de la planta con el suelo hablamos de un pie plano y cuando solamente se apoya en el talón y en el antepié le llamaremos pie cavo.

Diversos factores pueden llevarnos a una posición incorrecta del pie y una huella anómala. El factor hereditario, los hábitos, el tipo de calzado y el tono muscular son los más importantes.

Los tipos de pisada, además de la normal o correcta (que no es muy común aunque la llamemos normal), podemos clasificarlos de la siguiente manera:

Pies planos

Los pies planos como hemos dicho antes son aquellos en los que la totalidad del pie contacta con el suelo, es decir, no tienen arco longitudinal interno cuando estamos de pie.

Cuando somos bebés la huella siempre es plana debido a que no se ha formado el arco plantar, la falta de tonalidad muscular y la capa gruesa de tejido adiposo plantar (la típica piel grasa de los bebés) hacen que sea así.

pies planos en bebes

Con los años podrá ir determinando el tipo de pie, es importante saber que hasta por lo menos los 6 años no podremos evaluar si el pie será plano en un futuro sin el correcto tratamiento.

Los síntomas más habituales del pie plano son dolores a nivel de tobillo y zona interna del pie y fatiga muscular. Normalmente los síntomas se presentan tras mucho uso del pie.

También cabe destacar que el dolor de tobillos en niños que padecen pie plano puede deberse a una coalición de los huesos del tarso (fusión de los huesos de la parte superior del pie), si este es el caso de tu hijo o hija, acude a un podólogo para descartarlo o tratarlo a tiempo.

Pies planos flexibles

Los pies planos flexibles son aquellos que pueden llevarse a la posición adecuada pero que debido al peso, hiperlaxitud (tendencia a que los músculos o tendones permitan grandes estiramientos con poco esfuerzo) o morfología del paciente tienen una huella plana.

En este tipo de pies podemos ayudarnos de plantillas y ejercicios para formar el arco plantar.

En muchas ocasiones no se llega a evitar la huella plana sin plantillas, pero con estas logramos una posición mucho mas congruente de las articulaciones, menor dolor, fatiga y demás síntomas.

Pies planos rígidos

Cuando los pies planos son rígidos no es posible modificar la pisada, las articulaciones están fusionadas y el pie no puede sufrir modificaciones sin cirugía. Se trata de un pie plano flexible que se ha vuelto rígido por mantener en el tiempo una posición anómala.

En estos casos, cuando no recurrimos a la cirugía, debemos acomodar el pie para que las estructuras que están en una posición incorrecta no sufran tanto.

La cirugía de pie plano se trata de reconstruir el arco interno del pie y sólo debe hacerse cuando se han agotado los recursos anteriores y el nivel de dolor es alto ya que el posoperatorio suele ser largo y sufrido.

Los pies planos adquieren rigidez con el tiempo por lo que es recomendable tratarlos desde su origen.

Pies Cavos

Los pies cavos reparten las fuerzas en menor superficie lo que causa sobrecargas en zonas puntuales del pie. Normalmente las cabezas metatarsales (la parte anterior a los dedos de la planta del pie) y el talón. Suele estar asociado a dedos en garra o martillo.

Los pies cavos tienden a tener problemas de hiperqueratosis (durezas) en las zonas de presión, en las uñas y falanges debido al engarramiento de los dedos y musculares como fascitis plantar o acortamiento de gemelos y sóleo.

Los cambios de hábitos físicos deportivos o de peso suelen desencadenar dolores en las zonas de mayor presión. Esto tiene una fácil solución, el uso de plantillas personalizadas que hagan que las zonas que no están apoyando lo hagan y disipen las fuerzas de las zonas con mayor presión.

Cuando los problemas derivados de un pie cavo son de origen muscular se deben al acortamiento de cadena posterior principalmente, es decir, el hecho de tener el plano del talón más elevado que en de los dedos nos hace que los gemelos y el sóleo estén siempre en contracción provocando dolores musculares (que no tienen por que solo ser en las piernas, pueden ser en espalda o cuello) y sobre todo fascitis plantar.

Para evitar todos estos problemas es suficiente con estirar bien y usar un calzado adecuado que tenga algo de elevación de talón (1-2 cm, lo que suelen tener las deportivas).

También cabe destacar que mucha gente con pies cavos tiene marcha equina (en puntillas). Si observas esta forma de caminar en tus hijos pequeños, valora acudir a un podólogo, pues una plantilla a tiempo puede corregir el problema.

tipos de pies planos cavos
En la imagen podemos ver la huella típica de un pie cavo (dibujo superior), un pie con pisada normal (centro) y un pie con la pisada típica de pies planos (abajo).

Conclusión

Una pisada incorrecta hace que no aprovechemos la energía y forcemos las estructuras de nuestro pie.

Por ello con un estudio y su correcto tratamiento a tiempo puede llegar a librarnos del problema o minimizarlo.

 

 

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